04/06/2010
9 de Junio
La esencia de un hombre de Dios
38 años de trabajo evangelizador se dicen fácil, pero hablar del trabajo realizado en estos años es una labor importante, como se puede describir la gran administración que el hermano Aarón Joaquín realizo. Su esencia, su trabajo, todo su amor hacia Dios, exponiendo su vida, su salud, así son los hombres de Dios.
Transcurriendo el año de 1964, en la iglesia existió un dolor muy grande, una noticia que causo dolor en las almas de miles de fieles que integraban la iglesia de ese entonces, el apóstol de Dios se encontraba delicado de salud, los hermanos dejando todo se allegaron a la ciudad de Guadalajara para poder estar al lado de el Siervo de Dios, cada momento, cada instante, ya sea en el templo o en la glorieta central entonaban alabanzas, hacían sus oraciones pidiendo a Dios que devolviera la salud al apóstol de Dios. Llegándose el mes de junio el hermano Aarón agravo mas, la iglesia estaba reunida, sus hijos y familia estaban con él, los hermanos ministros, todos pidiendo a Dios en un solo deseo, que la salud del apóstol de Dios se restableciera.
En su amor inmenso pedía a los hermanos que lo asomaran por el balcón, para que la iglesia lo viera y se consolara,